Un chip en la pelota terminará con los goles dudosos

De esta manera ciertas resoluciones en el juego ya no dependerán del ojo clínico que puedan o no tener el árbitro y sus asistentes.
Que la pelota entró o no entró es una de las dudas más complejas de resolver en la historia del fútbol. Un caso emblemático de este tipo de jugadas ocurrió en la final de Inglaterra 1966, cuando los locales anotaron el tres a dos sobre Alemania. Un polémico gol que le valió a Inglaterra el título de campión mundial.
Adidas y las empresas de tecnología Cairos y Fraunhofer, idearon un chip dentro de sus pelotas, que está conectado con sensores en los arcos y con dispositivos de audio que tendrá el árbitro. Así, el juez sabrá por un sonido si fue o no efectivo el gol.
Ya se hicieron pruebas en un partido entre titulares y suplentes del Nuremberg alemán, y el resultado fue óptimo. La prueba de fuego será en el Mundial Sub 17 de Perú.
A partir del próximo Mundial, que se jugará en 2006 en Alemania, se pondrá en práctica esta tecnología.
En general, en todos lados levantan el pulgar ante la creación siempre y cuando el nivel de precisión sea óptimo, pero también surgen cuestionamientos hasta graciosos, como por ejemplo: hay quienes pensaron en la posibilidad de que un hacker se entrometa en el sistema y tome el control de la pelota. Suena poco probable, pero todas las apreciaciones deben ser tenidas en cuenta.
Desde otras posiciones, se interrogan sobre cómo puede afectar al rendimiento de la pelota y cómo se transmitirá el mensaje de inmediato al árbitro. Las dudas provienen, entre otras cosas, de una mala experiencia años atrás, cuando la marca Mitre desarrolló un dispositivo similar que debió ser desechado por los numerosos inconvenientes que produjo.
